Loro

Loro, nombre común que se aplica a unas 353 especies de aves de brillante colorido que incluyen entre otras a las cacatúas, los loritos, los agapornis o inseparables, los guacamayos, los periquitos, los papagayos, las cotorritas y las amazonas. Es un grupo muy homogéneo, con características que no se pueden confundir con ningún otro tipo de aves. El tamaño de los loros presenta una gran variabilidad y va desde los 8,4 cm que mide el lorito pigmeo cabeciazul o microloro pusio de Nueva Guinea, hasta el metro de longitud que mide el guacamayo jacinto o ara azul de Sudamérica.

El kakapo vive en los suelos de Nueva Zelanda. Este ave, el único loro del mundo que no vuela, está en peligro de extinción. Se alimenta de bayas y plantas terrestres. Su madriguera se encuentra entre las raíces de los árboles. Camina torpemente sobre el suelo, pero es un trepador excelente y emplea a menudo el pico a modo de garfio para desplazarse entre las ramas. Aunque no vuela, puede planear durante 100 m desde la copa de los árboles.

Aunque de movimientos torpes en la tierra y en el aire, esta amazona de San Vicente (Amazona guildingii) es una buena trepadora, habilidad fundamental para vivir en el bosque. Su nombre viene del lugar donde habita, la isla caribeña de San Vicente.

La zona de distribución de los loros se extiende por todas las regiones tropicales del mundo y algunas especies llegan a las zonas templadas de los hemisferios norte y sur. Las áreas de mayor diversidad son la cuenca del Amazonas, Australia, Nueva Guinea y las islas adyacentes. En África y el interior de Asia viven relativamente pocas especies.

Fotos de Aves 2

Las aves se originaron a partir de dinosaurios carnívoros bípedos del Jurásico, hace 150-200 millones de años. Su posterior evolución dio lugar, tras una fuerte radiación, a las cerca de 10.000 especies actuales (la lista de Clements incluye 9.792 especies vivas más 86 extintas en tiempos históricos). Las aves son los tetrápodos más diversos; sin embargo, tienen una gran homogeneidad morfológica en comparación con los mamíferos. Las relaciones de parentesco de las familias de aves no siempre pueden definirse por morfología, pero con el análisis de ADN comienzan a esclarecerse.